domingo, 24 de octubre de 2010

SAN RAFAEL ARCÁNGEL





La historia cuenta que el Arcángel San Rafael es Custodio de Córdoba desde que en la Edad Media una epidemia de peste asoló Europa diezmando la población. Córdoba entera se encomendó a San Rafael y milagrosamente la peste pasó por la ciudad sin apenas causar daño alguno. Ramírez de Arellano recoge en sus “Paseos por Córdoba” que cuando la peste asolaba la ciudad en el siglo XVI, el Arcángel se apareció al Padre Roelas en cuatro ocasiones, revelándole que él salvaría a la ciudad. En aquel entonces, el sacerdote, temeroso de que todo fuera un engaño de sus sentidos y después de consultar el caso con importantes teólogos de la Compañía de Jesús, visitó al Provisor, quien le ordenó que si se producía una quinta aparición, le preguntase quién era. Así fue, en la madrugada del 7 de mayo de 1578, se produjo esta quinta aparición en la que San Rafael le dijo al sacerdote: “Yo te juro, por Jesucristo Crucificado, que soy Rafael, ángel a quien Dios tiene puesto por guarda de esta ciudad”. Al poco tiempo dejaron de morir personas en Córdoba a causa de la epidemia.


De gran tradición entre la población cordobesa es la devoción hacia su Custodio-Protector San Rafael. Las crónicas sitúan las primeras noticias sobre el Arcángel en tiempos del obispo don Pascual. En el año 1278 Córdoba se encontraba amenazada por una epidemia de peste que se extendía por toda Andalucía. En este tiempo San Rafael se le apareció a Simón de Sousa, monje del convento de la Merced que había vencido milagrosamente este mal, comunicándole la gracia y condescendencia del Santísimo para librar a la ciudad de la peste, y el deseo de que el obispo erigiese una estatua de San Rafael en lo alto de la torre de la Catedral, además de que se instituyesen una serie de fiestas dedicadas en su honor.

Desde entonces, tradición y realidad se confunden y su legitimidad trata de esclarecerse en los comentarios del padre Martín de Roa, cuya leyenda recoge en un sermón el padre Posadas, y en los escritos de Sánchez de Feria y Enrique Redel entre otros.

Los orígenes de la devoción popular hacia el Arcángel son poco precisos, ya que existe un lapsus de tiempo de varias centurias donde hay muy pocas referencias documentales que traten sobre este arraigo devocional y que curiosamente coinciden con la escasez de advocaciones rafaelistas entre la población, hecho que no será así a partir de las revelaciones que el Arcángel realiza al Padre Andrés de las Roelas.

Pero la auténtica devoción cordobesa hacia el Custodio se generalizará a partir de la aprobación que la Iglesia local hace en el año 1602 de las revelaciones transmitidas al padre Roelas. Desde este momento el culto a San Rafael se extenderá por todas las clases sociales cordobesas y ello dará lugar a que se potencien sus representaciones, fundamentalmente en el campo de la escultura y la pintura, y por supuesto en el campo del dibujo y la estampa, esta última será el auténtico referente devocional entre el pueblo.

Así veremos cómo la ciudad de Córdoba, en devoción y homenaje a su Custodio, levantará "triunfos" y "retablos" por doquier, ubicados en sus plazas más significativas, que desde entonces son símbolos innegables de su paisaje urbano.

San Rafael está presente en el pueblo de Córdoba, forma parte del sentir cordobés. Sus imágenes escultóricas vigilan y guardan la ciudad desde torres, puentes, espadañas, portadas y frontispicios.
SAN RAFAEL, CUSTODIO DE CÓRDOBA, RUEGA POR NOSOTROS.

1 comentario:

Angelo dijo...

Como cordobés que vive fuera de esa bendita tierra, te agradezco el post que has hecho sobre San Rafael. A El nos encomendamos.
Un saludo afectuoso. Gran blog