lunes, 19 de abril de 2010

V ANIVERSARIO DE LA ELECCIÓN DE S.S. BENEDICTO XVI


"Queridos hermanos y hermanas: después del gran Papa Juan Pablo II, los señores cardenales me han elegido a mí, un simple y humilde trabajador de la viña del Señor.

Me consuela el hecho de que el Señor sabe trabajar y actuar incluso con instrumentos insuficientes, y sobre todo me encomiendo a vuestras oraciones.

En la alegría del Señor resucitado, confiando en su ayuda continua, sigamos adelante. El Señor nos ayudará y María, su santísima Madre, estará a nuestro lado. ¡Gracias! "


Con estas palabras saludaba desde el balcón central de la Basílica de San Pedro el recién nombrado Papa Benedicto XVI al mundo entero tras su elección como Vicario de Cristo. Toda la Iglesia, todos nosotros, alegres al ver por fin el triunfante humo blanco, recibíamos la noticia de que el Señor no abandonaba a su grey tras dar el paso a la gloria al magno pontífice Juan Pablo II y recibíamos, jubilosos, al nuevo sucesor de Pedro.


Hoy, cuando se cumplen cinco años de su ministerio como Siervo de los Siervos de Dios, queremos felicitar al Santo Padre y darle las gracias por sus desvelos por toda la Iglesia. Ahora, más que nunca, en que tanto ésta como la propia persona del Papa es atacada con difamaciones y mentiras. La Barca de Pedro de nuevo navega en tempestad, pero no nos falta la fe de saber que, hoy como ayer, Cristo navega con nosotros.


Cuente con nuestra oración, Santo Padre. Nosotros seguimos viendo en Su Santidad el "dulce rostro de Cristo en la Tierra". Cuente también con nuestro joven testimonio de adhesión filial a su magisterio y a su persona. Cuente con nosotros, Santo Padre. Si el mundo le condena, es señal de que no somos del mundo. Nosotros, los jóvenes cristianos de hoy, seguimos necesitando que nos guíe y apaciente, que nos lleve por el recto camino de la salvación y nos ilumine con su magisterio, sin recortes ni vaguedades, fiel al Evangelio y a la tradición apostólica, con el mismo mensaje de Cristo que dá sentido y reaviva la fe que recibimos de nuestros padres.


¡¡¡Gracias, Santo Padre, y felicidades!!!


1 comentario:

leonor dijo...

Dios te bendiga Salva, por esas palabras tan hermosas que has dedicado a Benedicto XVI,

Lo dice el Papa, lo dicen los obispos,
la Juventud, es lo mejor que tiene Cristo.