domingo, 23 de noviembre de 2008

INDULGENCIA PLENARIA EN LA SOLEMNIDAD DE CRISTO REY


Según el 'Euchiridion de las Indulgencias', publicado por la Sagrada Penitenciaria Apostólica el 18 de Mayo de 1986, se concede indulgencia plenaria a quienes, en la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo Rey, recen públicamente el acto de consagración del genero humano a Jesucristo Rey.



JESÚS DULCISIMO, REDENTOR


(Acto de consagración del género humano a Jesucristo Rey)


Jesús dulcísimo, Redentor del genero humano, míranos arrodillados humildemente en tu presencia. Tuyos somos y tuyos queremos ser; y para estar más firmemente unidos a ti, hoy cada uno de nosotros se consagra voluntariamente a tu Sagrado Corazón. Muchos nunca te han conocido; muchos te han rechazado, despreciando tus mandamientos. Compadécete de unos y otros benignísimo Jesús, y atráelos a todos a tu Sagrado Corazón. Reina, Señor, no solo sobre los que nunca se han separado de ti, sino también sobre los hijos pródigos que te han abandonado; haz que vuelvan pronto a la casa paterna, para que no mueran de miseria y de hambre. Reina sobre aquellos que están extraviados por el error o separados por la discordia, y haz que vuelvan al puerto de la verdad y a la unidad de la fe, para que pronto no haya más que un solo rebaño y un solo pastor. Concede, Señor, a tu Iglesia una plena libertad y seguridad; concede a todo el mundo la tranquilidad del orden; haz que desde un extremo de la tierra no se oiga más que una sola voz:



Alabado sea el Divino Corazón, por quien nos ha venido la salvación: a él la gloria y el honor por los siglos. Amén.