jueves, 26 de junio de 2008

AÑO PAULINO




Proclamado por S.S. Benedicto XVI, la Iglesia celebrará un año jubilar dedicado a San Pablo que comenzará este sábado 28 de junio de 2008 y que culminará el 29 de junio de 2009, con ocasión de los dos mil años de su nacimiento. En nuestra Diócesis, el Sr. Obispo dará apertura a este Año Santo en la Iglesia de San Pablo, este domingo día 29, fiesta de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, a las 12:00 h.


El año paulino tendrá una particular dimensión ecuménica y, siguiendo el ejemplo del apóstol de los gentiles, querrá indicar en modo singular que “la acción de la Iglesia sólo es creíble y eficaz en la medida en que quienes forman parte de ella están dispuestos a pagar personalmente su fidelidad a Cristo, en cualquier circunstancia.”




El año paulino fue pensado para celebrar el bimilenario del nacimiento de San Pablo, que los historiadores sitúan entre el 7 y el 10 después de Cristo, y prevé, según las palabras del Papa, entre el 28 de junio de 2008 y el 29 de junio de 2009, “una serie de celebraciones litúrgicas, eventos culturales y ecuménicos, así como varias iniciativas pastorales y sociales, todas inspiradas en la espiritualidad paulina”.


“Asimismo, se promoverán congresos de estudio y publicaciones especiales sobre textos paulinos, para dar a conocer cada vez mejor la inmensa riqueza de la enseñanza contenida en ellos, verdadero patrimonio de la humanidad redimida por Cristo. Además, en todas las partes del mundo se podrán realizar iniciativas análogas en las diócesis, en los santuarios y en los lugares de culto, por obra de instituciones religiosas, de estudio o de ayuda que llevan el nombre de san Pablo o que se inspiran en su figura y en su enseñanza.”


“Por último, durante la celebración de los diversos momentos del bimilenario paulino, se deberá cuidar con singular atención otro aspecto particular: me refiero a la dimensión ecuménica. El Apóstol de los gentiles, que se dedicó particularmente a llevar la buena nueva a todos los pueblos, se comprometió con todas sus fuerzas por la unidad y la concordia de todos los cristianos. Que él nos guíe y nos proteja en esta celebración bimilenaria, ayudándonos a progresar en la búsqueda humilde y sincera de la plena unidad de todos los miembros del Cuerpo místico de Cristo”.


El Santo Padre ha concedido abundancia de indulgencias para este Año Santo, tanto para quienes peregrinen a Roma a la tumba de San Pablo, como a quienes participen de las celebraciones litúrgicas en las Iglesias locales.


Aprovechemos este don que nos ofrece Dios a través de su Iglesia y ahondemos en el espíritu de este príncipe de los apóstoles, junto con San Pedro. Releamos las cartas de San Pablo y aprendamos de su entrega incondicional al Señor. Y, sobre todo, encomendémosle al Apóstol de los Gentiles, no sólo nuestro grupo, sino a toda la Iglesia, para que, siguiendo sus consejos e indicaciones, seamos uno en Cristo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Año paulino
http://www.usuarios.lycos.es/pablodetarso/