martes, 6 de mayo de 2008

POR TANTOS...

Por tantos, marca la X en tu Declaración de la Renta a favor de la Iglesia Católica. Recuerda, es un deber de todo cristiano (el quinto mandamiento de la Iglesia: "ayudar a la Iglesia en sus necesidades").

El Cardenal Arzobispo de Sevilla, Monseñor Carlos Amigo Vallejo, ha señalado recientemente que ningún católico «desde el punto de vista moral, puede dispensarse de poner la cruz en su declaración de la renta, y menos por causas que no son serias, como por ejemplo que no le caiga bien el párroco o que haya cambiado el horario de misas». Descalificó esta actitud que tachó de «irresponsabilidad e infantilismo totalmente inaceptable».

«Tenemos una nueva situación por la nueva asignación tributaria y la desaparición de la exención del IVA para adaptarse a Europa. La Iglesia tiene que organizarse mejor para tener los recursos que necesita para cumplir con su misión y sus actividades. Todo esto ha creado una situación de cambio preocupante en el sentido activo. Tenemos que emprender acciones y programas económicos para seguir haciendo nuestra labor de atender a los pobres, construir iglesias, formar a las personas».

Explicó que la Iglesia de Sevilla se abastece de recursos propios: «Las aportaciones de los fieles y un exiguo, muy exiguo, patrimonio. Fundamentalmente por las aportaciones de los fieles y por la asignación tributaria, que tiene un nuevo sistema en el que los contribuyentes pueden dedicar un tanto por ciento de sus impuestos a obras sociales y a la Iglesia Católica». Dijo que hay muchos que dicen a las dos cosas, otros que, por las razones que sean, sólo a las obras sociales promovidas por los organismo civiles: «Cada uno es muy libre de hacer lo que quiera. Ahora, un católico desde el punto de vista moral, no puede dispensarse de poner la cruz, y mucho menos dejar de hacerlo por causas que no son absolutamente serias». También explicó que la diócesis tiene una total transparencia en sus gastos e ingresos: «Solamente lo que la Diócesis invierte en Caritas supera al sueldo de los sacerdotes. Es mucho más el dinero para los necesitados que el que se destina a su organización».

Carta del Cardenal Arzobispo de Sevilla, Mons. Carlos Amigo Vallejo, sobre la ayuda económica a la Iglesia a través de la Declaración de la Renta (Mayo de 2007):

Con la renuncia, por parte de la Iglesia, tanto al complemento presupuestario que venía recibiendo por parte del Gobierno, como a la exención del IVA, se ha creado una nueva y preocupante situación acerca de la financiación de la Iglesia, que va a percibir solamente lo que los contribuyentes deseen, sin complemento adicional alguno por parte de la administración pública.

Esto, en definitiva, quiere decir que será la misma Iglesia la que ha de buscarse los recursos que necesite. Todo ello hace imprescindible el que tengamos que reflexionar y revisar las fuentes de donde provienen los recursos que se requieren para poder llevar a cabo nuestras actividades pastorales como Iglesia, entre las que figura, de manera particular, la atención a los más desfavorecidos, desde cualquier punto de vista.

Nadie puede dispensarse de poner la cruz en la declaración de la renta. Aunque no sea la asignación tributaria la forma ideal de apoyar a la financiación de la Iglesia, hoy por hoy es imprescindible.

Por otra parte, es una señal de identidad y de pertenencia. De sentirse católico y de manifestarlo. De pertenecer a la Iglesia y ser responsable con lo que afecta a su vida y sostenimiento.

No te olvides: si eres parte, contribuye al sostenimiento de la Iglesia y cumple con la obligación de señalar, en el impreso de la declaración de la renta, que parte de los impuestos que pagas se dirijan a cubrir una "prestación" a la que tienes derecho y tanto necesitas, como es la de poder vivir como cristiano.

Con todas estas reflexiones no queremos sino recordar nuestro convencimiento de la acción providente de Dios que nos asiste en cada momento, y que nos inspira los caminos que hemos de seguir. Por parte de Dios no ha de faltar su asistencia. Esperamos que tampoco la de nuestros fieles.Con mi gratitud, la seguridad de que esta carta encontrará entre vosotros una comprensiva acogida y una respuesta generosa. Que el Señor os bendiga y os lo pague.

Cardenal Carlos Amigo Vallejo,
Arzobispo de Sevilla

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